19 septiembre 2005

La vuelta: Un compañero de viaje inesperado y muy interesante

La verdad es que la vida está llena de coincidencias. Me ha hecho reflexionar el artículo de ayer escrito por Arturo P. Reverte acerca de la educación de un niño. Últimamente estoy aprendiendo la bondad de escuchar, que es un gran placer. Y a disfrutar desde fuera.

El sábado cuando volvía de Tánger iba sentado junto a un chico alto, moreno. La verdad es que me sorprendió que llevara en la mano el cartel del Festival de Cortometrajes Mediterráneos de Tanger con su fotografía en la portada. Era nada menos que el ganador del certamen. Lejos de demostrar prepotencia o vanagloriarse, se mostraba orgulloso, pero con orgullo cercano a la timidez, sin terminar de asimilar todavía el éxito. Creo que pocas veces (contando a mi jefe y a alguna otra persona) he "conocido" a nadie que hablara de tu profesión con ese grado de pasión y "enamoramiento".

Junto a él iba sentada una chica con la que empezó a hablar. Yo iba leyendo el periódico, pero en la estrechez del avión no puede por más que escuchar parte de su conversación. Se recomendaban libros, hablaron de sus respectivos trabajos, de las estancias en países del extranjero, de sus familias. Él le dijo si quería que le enviara a casa el vídeo de su nueva película. Increible: la sencillez hecha persona.

No ha sido difícil encontrar su nombre en Internet. Ha ganado cantidad de premios con su corto anterior y con este último. Habrá que hacerle un marcaje de cerca, porque si es tan buen cineasta como persona, merecerá mucho la pena.

Ojalá me lo vuelva a encontrar en algún aeropuerto, porque entonces sí que le diré quien soy.

2 comentarios:

Telémaco dijo...

Yo también leí el articulo de Perez Reverte del que hablas y me gustó, igual que me ha gustado tu comentario.
Estoy totalmente convencido de que en el mundo la "buena gente" son la mayoría. El único problema es que "los otros" llaman más la atención.

Quizás escribiendo acerca de ellos, como Arturo y tú habeis hecho, podamos poner nuestro pequeño grano de arena para compensar la mala imagen que suele dar el ser humano.

Tochismochis dijo...

A mí realmente me encantó el artículo. En estos tiempos de Gran Hermano y Salsa Rosa, parece que eres más famoso cuanto más da la nota, y es justo al contrario.
La pena es que la "buena educación" sea noticia.