22 junio 2005

Los programadores indios se vuelven contra sus contratadores

Leo hoy en "Cinco Días" que los programadores informáticos de la India, esos iconos mundiales de capacidad intelectual a bajo coste, se han vuelto avariciosos.

Me ha sorprendido del artículo que el 44% del outsourcing a nivel mundial en 2004 se lo haya llevado la India.

La verdad es que es de caso de estudio como un país con pocos recursos económicos, donde un porcentaje elevado de su población vive por debajo del umbral de la pobreza, pueda disponer de semejante arsenal de empresas (offshore), algunas de las cuales están consideradas como la de mayor calidad del mundo (según criterios CMM).

Puede ser que los bajo sueldos sean un incentivo, pero me niego a creer que no sea más por criterios de calidad que de coste. La cuestión es si en España podríamos atraer este tipo de proyectos, y empresas norteamerianas o europeas subcontrataran aquí lo que no pueden o quieren desarrollar en sus paises de origen.

Es el mismo fenónemo que se está viviendo (y se ha vivido) con las compañías que se van a producir a países del Tercer Mundo: lo que tenemos que aportar es I+D, y no mano de obra barata. Eso es pan para hoy y hambre para mañana.

3 comentarios:

abel dijo...

En España es complicado que atraigamos empresas porque aquí los costes sociales y laborales, aunque más bajos que en EEUU o Francia, ya no son lo que eran, ya se pueden considerar costes medios que le quitan atractivo a la inversión.
Es la primera vez que leo tu blog. U nslaudo.

tochis dijo...

Cierto Abel.

He visto como alguno de nuestros clientes distribuía la producción de media Europa hacia sus plantas de producción en Marruecos.

La fórmula es tan sencilla como que cualquier producto de manufactura sencilla es susceptible de ser "exportado" a otros paises con poco esfuerzo. La cuestión es aportar "valor añadido".

Telémaco dijo...

En un mundo con desigualdades tan profundas como el presente, quitar bruscamente las barreras que hasta ahora nos dividían en compartimentos casi estancos, crea en la economía movimientos que más que olas son "tsunamis".

Tras la tempestad vendrá la calma y todo volverá a un equilibrio.

La noticia que comentas me hace tener esperanzas de que el proceso ya está en marcha.

Esperemos que llegue lo antes posible porque yo ya me estoy cansando de estar aquí abrazado al árbol.