04 junio 2006

Sentido común en la gestión de personas

David Monreal referencia un artículo de McKinsey Quarterly en su post "Pensamiento lateral en Recursos Humanos". En los últimos 10 años (1994-2004) las 150 compañías más grandes del mundo han triplicado sus ingresos sin aumentar significativamente el número de sus trabajadores.

La fórmula no es otra que optimizar sus procesos y mejorando el rendimiento de sus trabajadores. Como dice David, "ante la creciente dificultad de localizar el talento en el mercado, las grandes compañías han optado por aumentar la productividad por empleado". Está bien aumentar la productividad del empleado, pero sin olvidar que el repercutido es la persona.

No podemos mejorar el desempeño de las personas a cualquier precio. Un aspecto que me ha encantado en un proyecto de consultoría de RR.HH. en que estoy inmerso, es que se ponderan los resultados conseguidos de tu evaluación con las "formas" en que se ha conseguido. No puedes conseguir los resultados sólo a base de más horas o presiones a nuestros subordinados. Esos no son los valores que debemos transmitir. Existen otros medios (planificación, motivación, delegación, trabajo en equipo y colaboración, ¿ los recordamos ?) que permiten obtener resultados sin necesidad de explotar a las personas...

Es de cajón, pero en ocasiones es difícil que algunos se den (¿ nos demos ?) cuenta.

En la sociedad actual, la productividad se basa en que "el equipo" mantenga una buena motivación para la consecución de los objetivos de la empresa y una función de la dirección (management) es precisamente que cada equipo esté motivado y que los objetivos sean claros. Definir objetivos no tendría por que ser muy difícil, pero es la motivación del equipo donde la cosa es menos fácil...

Sin embargo, como comentan en CDW EBlog, aún en el caso en que la cultura empresarial sea correcta, el jefe sea intelectual y emocionalmente dotado (sepa ser justo, y sepa explicarse), y el personal haya sido seleccionado con buen criterio, en una empresa sigue siendo necesario que se pueda medir la productividad en la mejor manera posible y la entrega que tiene cada individuo que la compone, y esto es inherente a la motivación de los que trabajan en ella. Es decir, un componente esencial en la motivación del “equipo” es que se sepa que las reglas de la empresa están basadas en la meritocracia. Quien hace más méritos le irá mejor y quien haga menos le irá menos bien.

, ,

No hay comentarios: